Un pintor que, a sus 68 años, solamente ve formas y colores borrosos, decide escribir sobre el evento más traumático de su vida: la espera por la muerte por eutanasia de Jacobo, el mayor de sus tres hijos varones. Alrededor de ese marco Tomás González nos deja ver el corazón del hombre que recuerda la relación con sus hijos y con su esposa, Sara, y el sufrimiento de aquella noche de espera.

La luz difícil, de Tomás González, es una novela corta que intercala el presente con el pasado intermitentemente. Tiene un tono melancólico que amarra al lector y lo lleva a cuestionarse si, viéndose en la misma situación que Jacobo, y conociendo cómo sufriría su familia, cometería eutanasia.

He visto muchos seres sufrir, reconocer que la ciencia médica ha llegado al límite y no les ofrece una alternativa a su condición. Y por eso creo en la eutanasia, en el derecho que tiene un ser humano a escoger hasta dónde quiere ser tratado y cuándo quiere dar por terminado su rol entre nosotros.

Vivir meramente por respirar, no es vivir. Se vive cuando cada día ofrece un proyecto nuevo, aunque ese proyecto sea solamente disfrutar de nuestro entorno y de nuestros seres queridos, sin interrupciones sintomáticas.  

 

 

 

Implementado por
Manuel Alvarado López