La literatura puertorriqueña hasta el grupo de los setentaguarda en su interior un grito de coraje y frustración ante los quinientos años de coloniaje que hemos vivido y la incapacidad de librarse del último conquistador. Casi todas las lecturas en forma gráfica y objetiva, como lo es en aLa Charca,Tierra Adentro y El Manglar, o en forma alegórica, como lo es en “Los perros” nos brindan este mensaje dentro de una estructura de corte realista, naturalista, o de ambos.

Eduardo Lalo pertenece al grupo de los escritores que,a partir de los ochenta, según Mario Cancel, en su libro Literatura y narrativa puertorriqueña, la escritura entre siglos,buscan deconstruiresa“tradición narratológica” (87). Para lograrlo, hacen uso de las tendencias francesas como por ejemplo,la nouvelleroman.

Lalo define a gran parte de la literatura puertorriqueña como “fofa”, según la entrevista que sostiene con Ana María Marzan, porque entiende que se escribió mucho “para defender una causay poco para crear un universo literario”. Yo comparto este pensamiento, pero nocreo que Lalo se libró del todo de esa influencia.Tampoco creo que consiguió lo que según esa entrevista es su meta primordial: “escribir sin ser víctima de un complejo”.

En La Inutilidad, narrado en primera persona, al estilo de nouvelleroman, nos encontramos una narración de lo que podría ser un tema superficial y liviano: un hombre indeciso ante dos mujeres.Al narrar en primera persona, el escritor logra que el narrador convierta al narratario en cómplice de las acciones y divagaciones del protagonista principal. La obra tiene un tono de melancolía y de angustia que es propio de un escritor poeta como lo es Lalo. Marie, mánico depresiva, lo amarra y lo somete, pero comparte con él el interés por la cultura y lo literario. Simone es educada, pero sin interés alguno por profundizar en más conocimiento; vive y disfruta sin sufrimientos mayores, no le interesa leer o aprender mucho más. Esta exposición de opuestos es imagen del consciente. El narrador pretende en complicidad con el escritor evitar el tema del coloniaje y gira la narración haciaésta historia fresca y casi trivial ambientándola en París, paseándonos por el Sena y por el Boulevard de Montparnasse entre otros. Sin embargo, el subconsciente le reclama  y le trae la soledad que se vive lejos de los suyos. Me parece que por ende alegoriza en Marie, la descontrolada y posesiva, que lo toma y lo deja, al colonizador poderoso, que nos brinda bienestar ynos maltrata, pero siempre lo queremos.Simone, por otro lado, se convierte en una alegoría del puertorriqueño sin más interés que vivir plácidamente y sin interés de otro conocimiento, no les interesa leer.

La obra comienza en Paris y, como senalé anteriormente,  es narrada al estilo de la nouvelleroman,  sin muchos detalles.Un narrador intradiegéticole confiere al texto una intimidad casi real. Sentimos su indecisión y su sufrimiento. Por otro lado, este recurso consigue presentar la obra en un tono más moderno; y el ambientarla en Paris lejos de las calles del Viejo de San Juan, aunque lo mencione en la primera línea, le confieren un aire universal a la obra. Tuve recuerdos de El pez dorado, de LeClezio en el estilo de la narración. El narrador pretende evitar las referencias a la isla por su nombre, pero eventualmente es inevitable y a medida que la nostalgia y lasoledad le invaden nace el sentimiento de la búsqueda de solidaridad en el latino, en la lengua hispana que nos brinda compañía y consolida el sentido de existencia, de pertenencia al entorno en donde nos encontramos. En esa búsquedaél viaja con Simonea Espana de vacaciones. Pero este retorno a sus raíces también le trae la conducta vil y ratera del vendedor ambulante que pretende asaltarlos con una cuchilla haciéndose pasar por buen samaritano que los va a ayudar. Cabe señalar que en Paris, nadie lo asaltó en los nueve anos que estuvo allí, pero enEspana no tomó ni una semana. ¿Será acaso esto la referencia a las cualidades negativas de la busconería, del pícaro que pretende el dinero fácil y que se nos atribuyen como herencia de la madre patria? Me parece que es una referencia al cuadro que ya conoce, el de una ciudad cosmopolitaen donde podemos ser víctima de asalto ante cualquier buena persona.

Lalo consigue ante mis ojos crear una obra lejos de la isla, pero al sacarla de Paris y traer la narración a San Juan, rompe el esquema y el tono. Se acerca a la periferia del realismo; y la convierte, haciendo uso de otra historia, en una disertación novelística ensayista que censura el poco interés por la literatura que tiene el pueblo en general y la actitud superficial y consumerista que lo rodea. Es aquí donde yo entiendo que se cuela el escritor con “víctima de un complejo”. El complejo de tener todo ese conocimiento y ese interés con la desgracia de haber nacido en una isla, lejos de París, de los grandes literatos.Es aquí donde se reconoce la inutilidad, la inutilidad de un conocimiento que no produce dinero, que es lo más importante para el isleño.

Si estuviera en mis manos separaría las dos vidas. La inutilidad del amor comprometido en París como una historia aparte de la inutilidad de la vida de un escritor como historia. Pero entonces seria historia como otras cualquieras y es por no ser así que tiene un atributo especial.

 

 

Bibliografía:

Lalo Eduardo, (2004)  “La Inutilidad”, Ediciones Callejon, San Juan P.R.

Cancel Mario R. (2007) Literatura y narrativa puertorriqueña la escritura entre siglos, Editorial Pasadizo

Entrevista a Eduardo Lalo por Ana MariaMarsan el 28 de enero de 2008. En Plural 19

http://pluralenlinea.blogspot.com/2008/01/entrevistaaeduardolalo.html

 

 

Implementado por
Manuel Alvarado López